Hay Una Grieta Invisible En La mayoría De Clínicas Por La Que Se Escapan Pacientes Que Ya Estaban Casi Dentro.


Y no, no se tapa con masilla. Basta con reunir los presupuestos que te han rechazado y sumar las cifras de abajo.

¿Ves? Ese dinero que falta en tu cuenta bancaria también se puede contar.

Por eso quiero regalarte…

 
 

DENTRO vas a descubrir cosas como estas:

  • Lo que hace que, después de leer tu presupuesto, a un paciente se le quiten las ganas de seguir mirando otras clínicas. Página3.

  • El pequeño detalle que puede convertir la tranquilidad de un paciente en duda justo antes de decidir si acepta tu tratamiento. (Y qué tiene que ver una analítica con todo esto). Página 5. 

  • En la página 7 te llevo a cenar. En la carta hay pescado muerto, fuego, sal y la mano del cocinero por 101 €. Parece absurdo hasta que miras algunos presupuestos clínicos.

  • Una forma de presentar un tratamiento para que 3.000 € puedan parecer una buena decisión donde antes 2.000 € parecían caros. Yno estoy hablando de descuentos. Página 9 

  •  Un ejemplo real de cómo explicar un implante sin cambiar el tratamiento, rebajar el precio ni añadir nada. (Lo único que cambia es el dinero que estás a punto de cobrar). Lo ves en la  Página 10.

  • Y en la página 16, un trabajador ardiendo me hace una pregunta de cuatro palabras y que aplico a todos mis textos para que acepten mis presupuestos. 

Resumiendo, son 3 cambios sencillos y de aplicación inmediata para que tus presupuestos dejen de empujar pacientes fuera de la clínica.

Pero cuando descargues el regalo, te voy a escribir todos los días para venderte productos y servicios.

La intención también te la cuento: que más personas que se interesan por tus tratamientos terminen eligiendo tu clínica.

Igual con esto se te quitan las ganas de seguir leyéndome, o te entran muchas más y quieres saber dónde más se te está escapando el dinero.

Si es lo segundo, tengo malas noticias:

El presupuesto era solo la primera grieta.

De las demás hablo en mis Emails de Guardia

Tú decides si las arreglas, me contratas o prefieres dejarlas como están.


Normalmente aquí irían los testimonios…

Clientes diciendo lo buena que soy.

No los vas a ver aquí.

Podría pedirlos, sí.

También podría inventármelos.

Pero entonces tendrías que creerles a ellos y eso no tiene ningún sentido si todavía no crees en mi

Igual lo ves mejor con estas dos lecciones que recibí el mismo día.

La primera vino de una copywriter —de las que cobran escribiendo para vender—:

—Búscate un cursito básico para aprender fórmulas de cómo funionan las ventas. No las usarás, pero te ayudarán a entender cómo se hace.

¿Tiene sentido?

No tuve que averiguarlo.

Unas horas después, una madre con un hijo con cáncer de piel me dijo:

—Ojalá me lo hubieran explicado así desde el principio.

Dos lecciones de comunicación el mismo día.

Una tenía fórmulas.

La otra, un hijo enfermo.

Me quedé con la segunda.

Y con su cursito.

Era bastante más útil.

A lo que voy,

Puedes ser un buen médico, psicólogo, cirujano…

El mejor.

Pero si el paciente no ve claro por qué debería hacerse ese tratamiento contigo, puede acabar haciéndoselo en otra clínica.


Y ahí vamos. Ampliando la colección de brillantes profesionales mendigando pacientes que no son suyos mientras se les escapan los que ya tenían delante.


Esa una buena razón para aplicar el copywriting (y lo que te regalo) en los textos de tu clínica.
Hay muchas otras razones para hacerlo, pero te las cuento en mi email diario…


Al final, apuntarse es sencillo, gratis y tiene un regalo. Darse de baja también (sin regalo). 


Pero si entras, además del regalo…

  • Te voy a contar cosas que harán que empieces a mirar tu clínica con cierta desconfianza. Algunas incluso pueden hacerte ganar más dinero.

  • Porqué una clínica puede tener la agenda llena y estar perdiendo dinero. Esto tiene bastante gracia hasta que haces las cuentas.

  • Los pacientes que salen de consulta convencidos. Asienten, preguntan, incluso parecen encantados. Después van y pagan el tratamiento en otra clínica. Te contaré por qué pasa.

  • Voy a enseñarte webs y otros textos de negocios. Algunos parecen no tener una sola grieta hasta que empiezas a leerlos como lo haría un paciente.

  • El momento en que una sola palabra empieza a costarte dinero. Este me gusta especialmente.

  • Y alguna vez hablaremos de por qué hay clínicas que persiguen pacientes y otras en las que son los pacientes los que quieren ir.

También te contaré historias reales de clínicas, cosas que me pasan mirando esas grietas y alguna que otra miseria personal. Algunas terminan enseñando bastante sobre vender en Salud.


Ah, una cosa antes de irte:

NO SUELO CAER BIEN DE PRIMERAS

Hace poco Núria, una dentista, me dijo:


—  Oye, me parece muy interesante lo que haces. ¿Tienes una web con tus servicios? ¿Tu porfolio? ¿Algo que pueda ver?

Tengo mis emails.

—No, no. Me refiero a algo donde pueda ver cómo trabajas.

—Yo también.

—Jajajaja… quiero decir, ¿cómo sé si eres buena?

—No lo sabes.

—¿Y así pretendes que te contrate?

—No.

—¿No?

Pretendo que me leas.

No sé si Núria se suscribió.

Tampoco sé si lo harás tú.

Pero el trato es el mismo:

Tú me dejas tu email. Yo te demuestro cómo trabajo.